El socio que abrió una puerta
Un año después hicimos algo que definiría quiénes somos: miramos hacia afuera.

Habría sido más fácil quedarse en casa y concentrarse solo en el mercado nacional. Pero los líderes de HONGDA entendieron algo crucial: para crecer hay que estar dispuesto a aprender de quienes saben más. Así que pusieron la mirada en Corea, un país cuya tecnología de colorantes iba muy por delante de la china en aquel momento.
Ese año, HONGDA formó una alianza con la empresa coreana APPLO e introdujo en el mercado chino sus avanzados colorantes Direct Black EX para tejidos de algodón. No fue solo un lanzamiento de producto. Fue una transferencia de conocimiento, de formulaciones, técnicas de aplicación y estándares de calidad, que elevó lo que los fabricantes textiles chinos podían lograr.
Detrás de escena hubo negociaciones largas, diferencias culturales que salvar e incontables conversaciones técnicas. Pero el resultado valió la pena. Por primera vez, el nombre de HONGDA quedó asociado a la calidad internacional.
Y lo más importante: aprendimos a asociarnos, a combinar nuestra experiencia local con la innovación global. Esa habilidad nos serviría una y otra vez.
