Una nueva frontera: farmacéutica y alimentos
Para 2004, HONGDA dominaba los colorantes, los intermedios y los pigmentos. Pero el mundo químico es vasto y vimos una nueva frontera: los productos farmacéuticos y los aditivos alimentarios.

Eran industrias con requisitos completamente distintos. Los estándares de pureza eran más altos. Las regulaciones, más estrictas. El control de calidad tenía que ser absoluto, porque en estos campos un error podía afectar la salud humana. Era un paso serio, y lo tomamos en serio.
Abrimos una nueva división farmacéutica dentro del grupo. Invertimos en salas limpias, laboratorios analíticos y personal especializado. Desarrollamos productos que cumplían los rigurosos estándares de las industrias farmacéutica y alimentaria.
Ese mismo año asistimos a CPHI, el evento global líder en ingredientes farmacéuticos. Fue nuestra presentación ante una nueva industria, un nuevo conjunto de clientes y un nuevo nivel de responsabilidad. Ya no éramos solo una empresa de colorantes. Nos convertíamos en un grupo químico diversificado.
No fue una decisión que tomáramos a la ligera. Entrar en farmacéutica significaba aceptar un nivel más alto de responsabilidad. Pero también significaba acceder a mercados de mayor valor, mayores márgenes y mayores barreras de entrada. HONGDA estaba lista para el reto.
